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Por, sdfasd 17/11/2022

Jon Rahm no pierde la cabeza ni tirando dos bolas al agua

A pesar de mandar dos bolas al agua, cuyo precio terminó siendo un doble bogey y un bogey, Jon Rahm aguantó en el liderato del The Northern Trust Open, la primera etapa del tríptico final de la FedEx Cup, la clasificación final del PGATour. Y disfrutará, junto a Cameron Smith, de él al menos 24 horas más, pues la tormenta tropical Henri, que amenaza con descargar con severidad el domingo sobre los alrededores de Nueva York, obligó a tomar la decisión de aplazar la ronda final hasta el lunes.Jon Rahm no pierde la cabeza ni tirando dos bolas al agua Jon Rahm no pierde la cabeza ni tirando dos bolas al agua

Jon despachó el sábado con otro 67, pero muchísimo más ajetreado que el del viernes. Lo tenía todo controlado, con un golpe de ventaja, pero una racha de viento en el hoyo 13, en el que se tiró a por el green del par 5 con el segundo golpe, con un hierro 4 en las manos, y le faltaron cinco metros, junto a otra bola al lago del 16 en un approach sencillo, no le permitieron abrir distancia en un día donde hubo tanteos escandalosos como el de Smith o el de Van Rooyen (62).

Cuando Jon había abrochado el primer tercio de su recorrido con el segundo birdie del día, tras un tercer golpe tensísimo por encima del lago donde apenas había un par de metros cuadrados para frenar la bola, Smith ya estaba presumiendo de 60 golpes. Había batido el récord del campo, flirteado con el mágico 59, once birdies, 27 putts, se había saltado incluso un par 5. La mejor tarjeta de su vida.

18 vueltas par

Jon Rahm no pierde la cabeza ni tirando dos bolas al agua

Pero negociar con el de Barrika en estos instantes es un mal negocio. Ha jugado 18 de las últimas 20 vueltas bajo par. Y las otras dos al par. Parte las calles desde atrás, juega hierros precisos siempre con inteligencia y con el putt, el palo que más ha tardado en encontrar desde el cambio de escudería a Callaway, es un jefe. Comienza a dibujar un dominio de algún modo, a pesar de la extrema competencia que tiene alrededor.

Smith no se había desabrochado los cordones de los zapatos y Rahm ya estaba a su lado. Embocó dos birdies consecutivos y para el 8, el par 5 que había perdonado el australiano de las melenas, ya le había dado caza.

Rahm avanzaba con paso firme con el skyline de Manhattan al fondo y llegaron los dos baños. Su reacción inmediata para dar caza a Cameron fue importante. Necesitaba llegar al liderato como fuera. Por si acaso Henri se ensaña y el torneo queda reducido a 54 hoyos y tienen que proclamar dos ganadores. Incluso estuvo a punto de alcanzar el liderato en solitario, pero el putt del último hoyo terminó desviado hacia la derecha.

Si hay cuarta jornada el lunes, el número de pretendientes será grande. Justin Thomas, que se espabiló después de otro doble bogey, está a dos golpes como Tony Finau, camino de coleccionar su cuadragésimo séptimo top 10 en el PGATour, circuito en el que nunca ha ganado un torneo. Y a tres están Shane Lowry y Victor Hovland. Aunque ahora lo que preocupa es Henri. l