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Por, sdfasd 06/04/2022

La Hora La ropa que alguien ya no usa puede tener otra vida

El vertiginoso cambio de la moda se ha convertido en un problema ambiental que va más allá de tener roperos y basureros repletos de prendas de vestir. Para solucionar esta problemática se han creado espacios para dar una segunda oportunidad a esta indumentaria.La solidaridad juega un papel importante, pues hay quienes donan los atuendos que no usan. Fundaciones como Jóvenes Contra el Cáncer, Reina de Quito, Dibuja una Sonrisa e instituciones como el Albergue San Juan de Dios reciben este tipo de ayudas.Fernanda Rosales entendió la importancia de donar ropa en su último cambio de casa. Como se mudó a un inmueble más pequeño tuvo que seleccionar lo que no llegaría al nuevo hogar. Al final sacó cinco costales llenos de prendas que su familia dejó de usar hace mucho. “No podía botarla porque son cosas buenas, tomé la decisión de donar. Con esto tengo la certeza de que otra persona pudo aprovecharla”.

En tiempos de crisis…Aunque donar es la mejor forma de darle una nuve vida a la vestimenta, también hay la posibilidad de venderla por redes sociales o tiendas específicas.En Quito hay empresas como Amigui, que fue creada hace 10 años. Juan Fernando Salgado, socio fundador de esta iniciativa, asegura que los interesados en vender deben llevar los artículos en buen estado, limpios y planchados.Las prendas pasan por un estricto control de calidad, pues la gente que acude a sus locales, en su gran mayoría, quiere ropa de calidad y ahorrar dinero. “Nuestros clientes son exigentes y lo mismo pedimos a nuestros proveedores”.Para la compra, se encontrarán prendas desde $1,99 hasta $10. Los trajes de hombre pueden costar hasta $100, dependiendo de la marca.El Armario Escondido también se maneja con esta modalidad, con ropa que sea exclusivamente de mujeres. Johanna Salazar, dueña del negocio, afirma que recibe artículos en excelentes condiciones y pulcros.Ella empezó su negocio luego de conocer este tipo de iniciativas en España. “La industria de la moda es la más contaminante y allá la mayoría de la gente recicla. Con esa convicción abrí mi tienda”.Ambos empresarios coinciden en que la limpieza de las prendas es vital para este negocio.

La Hora La ropa que alguien ya no usa puede tener otra vida