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Por, sdfasd 17/05/2022

Aviso a los católicos que tienen problemas con la doctrina social de la Iglesia

El Papa Francisco tuvo el otro día la feliz idea de dar su parecer sobre lo que ocurre con la crisis económica en Europa:Aviso a los católicos que tienen problemas con la doctrina social de la Iglesia Aviso a los católicos que tienen problemas con la doctrina social de la Iglesia

Esa declaración ha puesto de los nervios a muchos católicos que están a favor del sistema económico capitalista y liberal. Muchos han salido a decir que el Papa no es infalible en esas cuestiones. Ciertamente, las declaraciones de un Obispo de Roma en la visita a un centro caritativo no son magisterio pontificio. Pero no es menos cierto que existen unas cuantas encíclicas que entran de lleno en la doctrina social de la Iglesia, que en cuanto que doctrina católica no tiene nada de irrelevante.

Los católicos fieles a la Iglesia no tenemos la opción de decidir qué escogemos de su doctrina y qué dejamos de lado. Y yerran profundamente los que piensan que solo estamos obligados a creer aquello que tiene rango dogmático. En ese sentido, el Concilio Vaticano II, dejó muy claras las cosas:

Es por ello altamente recomendable dar un repaso a las encíclicas papales sobre esta cuestión. En relación al capitalismo, me parecen especialmente luminosas las palabras del Beato Juan Pablo II, Papa, en la encíclica Centesimus annus:

Aviso a los católicos que tienen problemas con la doctrina social de la Iglesia

También es cosa buena recordar lo que Benedicto XVI nos recordó en su encíclica Caritas in Veritate:

Y:

Es evidente que la doctrina social de la Iglesia no es una loa al liberalismo capitalista económico reinante. Tanto como que criticar el capitalismo “salvaje” -el adjetivo está para algo y no significa que todo capitalismo sea necesariamente así-, no convierte a nadie en comunista ni en un teólogo de la liberación heterodoxo.

En todo caso, el motivo de este post es exhortar a mis hermanos en la fe a que acepten de buen grado todo lo que la Iglesia haya enseñado y enseñe sobre algo que afecta de forma tan directa al bien común de nuestra sociedad. La doctrina social de la Iglesia nace y está entroncada en el depósito de la fe. Y es la respuesta, siquiera teórica, a los males que aquejan al mundo debido a prácticas y sistemas económicos que lesionan la dignidad humana. El hombre no puede ser jamás un factor económico más. Al contrario, toda buena política económica debe girar en torno a la persona.

Al fin y al cabo, lo que han dicho los Papas en el último siglo sobre estas cuestiones está bastante lejos de la radicalidad de los Padres de la Iglesia -el día menos pensado escribo un post sobre ello- o de algo tan querido por nosotros como es la Escritura. Y si no, vean ustedes lo que aparece en la carta de Santiago:

Como decía el Señor, el que tenga oídos para oír, que oiga.

Luis Fernando Pérez Bustamante