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Por, sdfasd 13/07/2022

La brutal tortura vikinga que habría hecho salir los pulmones por la espalda de sus enemigos

Le llamaban Águila de Sangre, y durante siglos se creyó que era un mito, una leyenda exagerada para infundir miedo. Su procedimiento era sencillo. Se colocaba a la víctima sobre un potro, con la barriga hacia abajo, y se separaba la carne de la espalda resiguiendo la columna vertebral.

A continuación, se cortaban las costillas y se extraían los pulmones a través del agujero resultante. El aleteo final de estos órganos del sistema respiratorio extendidos sobre la espalda supuestamente se asemejaría al movimiento de las alas de un pájaro, de ahí su nombre.

Tortura

Se cortaban las costillas y se extraían los pulmones a través del agujero resultante

Anteriores estudios se centraron en analizar los detalles y la fiabilidad de las descripciones medievales que hablaban sobre esta tortura. Pero nadie se había planteado si, anatómicamente, el ritual era posible. Hasta ahora. Los investigadores de la Universidad de Islandia y de la Keele University revelan que incluso la forma más completa del águila de sangre descrita en las fuentes textuales habría sido posible, aunque habría requerido una precisión de cirujano y habría provocado la muerte inmediata de la víctima nada más comenzar el procedimiento.

La brutal tortura vikinga que habría hecho salir los pulmones por la espalda de sus enemigos

Así lo explican en un estudio que se publicará en la revista Speculum en enero del próximo año. “Dado el contexto presentado en época medieval, argumentamos que esta práctica habría sido empleada para asegurar el estatus social de la persona que ejercía la tortura, para limpiar su nombre tras una ‘mala muerte’ de un pariente masculino a manos de la víctima del águila de sangre”, escriben.

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“Esos guerreros también estaban obsesionados con su reputación y estaban dispuestos a hacer todo lo posible para proteger su imagen”, explican los investigadores. En las sagas medievales se habla de asesinatos que incluyen víctimas que son arrojadas a un pozo de serpientes, quemadas hasta morir en una casa comunal o hasta morir clavados en un poste con las tripas desgarradas.

En estos relatos, el águila de sangre se representa como una forma con la que los familiares de una víctima recuperen el honor perdido. Se habla, por ejemplo, de un prisionero de guerra capturado que había sometido al padre del autor del ritual a una muerte vergonzosa.

“Contrariamente a la sabiduría establecida, argumentamos que el águila de sangre pudo hacerse en la era vikinga. Era físicamente posible y reflejaba una obsesión cultural por demostrar honor y prestigio. Es más, su espectacular brutalidad habría asegurado que todos los que escucharan la historia estuvieran ansiosos por contarla con todos sus detalles sangrientos, tal y como todavía pasa hoy”, concluyen.