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Por, sdfasd 25/02/2022

Los primeros Juegos Olímpicos de Invierno

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Galería de imágenes: historia del deporte

Cuando París fue seleccionada como sede de los Juegos Olímpicos de 1924, el Comité Olímpico Internacional decidió organizar en Chamonix, a los pies del Mont Blanc, una Semana Internacional de Deportes de Invierno que se convertiría en los primeros Juegos de Invierno de la historia.

Redacción

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Curiosidades de la historia
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Foto: IOC

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Inauguración entusiasta

En los juegos de Chamonix, celebrados entre el 25 de enero y el 5 de febrero de 1924, participaron 258 atletas en 16 modalidades deportivas. La ceremonia de apertura se llevó a cabo la mañana del 25 de enero. Bajo un clima helado y un sol radiante, centenares de deportistas de dieciséis equipos desfilaron por las calles de la localidad entre el entusiasmo de los miles de habitantes de los alrededores que asistieron a la inauguración. En la imagen, un momento del desfile del equipo británico.

Foto: Associated Press

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La joya de la corona

Los días anteriores habían estado marcados por la lluvia y las altas temperaturas, que pusieron en peligro la celebración del evento. La instalación más emblemática, la pista de hielo construida para las competiciones de patinaje artístico y velocidad, se había convertido en un estanque por momentos. Por fortuna, el descenso de las temperaturas la devolvió a su estado helado para alivio general, permitiendo desarrollar todas las competiciones con normalidad: las carreras sobre patines, el patinaje artístico y los partidos hockey.

Foto: Rue des Archives / Cordon Press

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Popularidad al alza

Casi todos los deportes considerados de invierno tienen un origen escandinavo, como el esquí, inventado para desplazarse sobre la nieve y el hielo de forma rápida y segura. El esquí se popularizó en toda Europa a finales del siglo XIX y comenzaron a aparecer competiciones deportivas, como esta femenina, organizada en Chamonix en 1908.

Foto: Associated Press

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Fiebre por el patinaje

El patinaje sobre hielo también tiene un origen nórdico antes de nuestra era, aunque los zapatos provistos de cuchillas metálicas se popularizaron en los Países bajos en la Edad Media. En la década de 1860, en plena moda del patinaje sobre hielo, un estadounidense creó las primeras reglas de patinaje artístico, o de figuras. La disciplina se difundió por América y Europa, alcanzando una gran popularidad, como muestra la imagen sobre estas líneas, en la que varios grupos de personas patinan sobre hielo en Central Park en 1893.

Foto: IOC

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Deportes de invierno, juegos de verano

Hasta 1924, todos estos deportes considerados invernales habían tenido un pequeño hueco en los juegos de verano. En 1908, el patinaje artístico se introdujo como disciplina olímpica en los Juegos Olímpicos de Londres y, tras eliminarse del programa en 1912, regresó a la competición en 1920, en Amberes —después del paréntesis de la primera Guerra Mundial—, donde se le añadió la competición de hockey sobre hielo. La imagen muestra a una pareja competidora en Amberes 1920.

Foto: CC

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El primer campeón

El primer campeón olímpico de la historia de unos Juegos de Invierno fue el norteamericano Charles Jewtraw, ganador de la medalla de oro en la prueba de 500 m de patinaje de velocidad sobre hielo. Jewtraw no se contaba entre los favoritos, pero sorprendió a todos parando el cronómetro a los 44'00 segundos. En esta imagen, Jewtraw se prepara para tomar la salida en una prueba de 100 yardas (91 metros) en 1921, de la que era recordman nacional.

Foto: CC

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El patinador más veloz

El gran favorito de esa prueba, Clas Thunberg, solo logró quedar tercero. Pero el campeón finlandés se resarció de ese fracaso ganando el oro en los 1.500, 5.000 m y el evento combinado, y quedó segundo en los 10 kilómetros. Cuatro años después en Saint Moritz, repitió el oro en 1.500 m, al que añadió el de 500 m. su récord de cinco oros todavía no ha sido superado. Hombre de fuerte carácter, Thunberg no amplió su palmarés olímpico al negarse a participar en 1932 en desacuerdo con el sistema de competición ideado en Lake Placide. En esta fotografía aparece, a la derecha, en una carrera en 1923.

Foto: Sports photo / Cordon Press

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El deporte rey de la nieve

En la Semana Internacional de Deportes de Invierno de Chamonix de 1924 el esquí tuvo un papel destacado, aunque únicamente en la forma de esquí de fondo o nórdico; el esquí alpino (descenso, eslalon, etc.) solo se incorporó a los juegos en 1936. La imagen sobre estas líneas muestra al noruego Thorlieh Haug, gran dominador de la especialidad, compitiendo en la carrera de 18 kilómetros, en la que se proclamó vencedor, igual que hizo en la de 50 kilómetros y en la prueba combinada.

Foto: Presse Sports / Cordon Press

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Esquí... Militar

También procede de Noruega la competición de esquí militar celebrada en 1924. Patrullas de cuatro esquiadores debían recorrer 25 km, tras lo que hacían tiro al blanco, mejorando con cada acierto en 30 segundos el tiempo del equipo. En la imagen, Antoine Julen seguido de Alphonse Julen y de Alfred Aufdenblatten, del equipo suizo, ganador de la prueba.

Foto: Lux-in-Fine / Bridgeman / ACI

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Competencia deportiva

Esta disciplina se convirtió en 1928 en deporte de demostración, y en 1960 se incorporó definitivamente a los Juegos bajo el nombre de biatlón. En la imagen, dos competidores –el de la derecha, del equipo francés, terceros clasificados– se saludan.

Foto: Anders Beer Wilse

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Saltos, una prueba espectacular

La primera competición de salto de esquí —deporte originario de los países nórdicos— tuvo lugar en Oslo en 1879, y en los años siguientes se difundió por los países de Europa Central y Estados Unidos. Uno de los trampolines más antiguos es el de Holmenkollbakken, donde fue tomada esta imagen en 1924, en Oslo. La instalación de 69 metros de altura alberga desde 1892 una de las pruebas más legendarias de la especialidad.

Foto: Alamy / ACI

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Colofón final

La espectacularidad de esta prueba hizo que en los juegos de Chamonix de 1924 se reservara para el último día de competición. El concurso se desarrolló en una pista de casi 80 metros de longitud construida expresamente frente al glaciar de Bossons y en él participaron 27 saltadores de nueve países. La fotografía muestra el salto del noruego Narve Bonna, que le valió la medalla de plata.

Foto: IOC

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¿El vencedor no es el salto más largo?

El salto más largo, de 50 m, fue del estadounidense Anders Haugen, pero gracias a la mejor nota de estilo la prueba la ganó un noruego, Jacob Thams, cuyo salto podemos observar sobre estas líneas. Haugen fue relegado al cuarto lugar, por detrás de los noruegos Thams, Bonna y el múltiple vencedor de las pruebas de esquí de fondo, Thorleif Haug, que sumaron lo superaron gracias a la puntuación de estilo.

Foto: Colorado Snow sports Museum

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Reconocimiento tardío

La de Anders Haugen es sin duda una de las historias de estos Juegos Olímpicos. hubo algunas dudas sobre la puntuación de los jueces pero las protestas no fueron a más y Haugen quedó relegado del podio. No fue hasta 50 años más tarde que se confirmó el error en las puntuaciones del estadounidense. Desde entonces, el saltador figura en palmarés como tercer clasificado. La propia hija de Thorleif Haug viajó a Colorado para entregarle la medalla adjudicada a su padre por error, que luce orgulloso a los 86 años en esta fotografía.

Foto: Dominio público

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El deporte nacional de Canadá

Originario de Canadá, sus habitantes siempre han considerado el hockey sobre hielo como un deporte propio. Su equipo nacional es el que más títulos olímpicos ostenta. Fue el primer campeón en los Juegos de 1920 y repitió título en 1924. Tanto en Amberes como en Chamonix el representante de Canadá no fue una selección de jugadores del país, como ahora, sino el equipo vencedor en el campeonato nacional amateur. En 1924, tal honor recayó en los Toronto Granites, que posan antes de iniciarse la competición con su gran estrella, Henry Watson, en cuarto por la izquierda.

Foto: IOC

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Un vendaval imparable

Dirigidos por su estrella "Alce" Watson, los Granites se mostraron intratables. En la fase previa endosaron 30 goles a Checoslovaquia, 22 a Suecia y 33 a Suiza sin encajar ningún tanto en contra. A medida que avanzaba el torneo, este festival de goles atrajo a multitudes cada vez mayores como en el partido de semifinales contra Gran Bretaña —como muestra la imagen— en el que vencieron por 19 a 2. La final, contra EE. UU. se saldó con un "modesto" 6-1 con el que llevarse la medalla de oro hasta Canadá.

Foo: TT News Agency / Album

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La única prueba femenina

El patinaje artístico sobre hielo fue la única disciplina en la que concurrieron mujeres en Chamonix, concretamente trece. La competición constaba de una prueba de figuras impuestas y otra de figuras libres, esta última acompañada de música. La ganadora fue la austríaca Herma Planck-Szabo, de 22 años, dominadora de la disciplina en la década de 1920, y recordada por haber sido la primera mujer que compitió con una falda a la altura de la rodilla, en vez de la tradicional que llegaba hasta los tobillos. El segundo puesto fue para la estadounidense Beatrice Loughran, de 24 años, a la que vemos en la fotografía.

Foto: IOC

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Estrella en ciernes

Planck-Szabo y Loughran tuvieron que compartir protagonismo con una de las sensaciones del concurso, Sonja Henie. Campeona noruega de patinaje, contaba con tan solo 11 años y fue la participante más joven en el evento. Durante su rutina de patinaje libre realizó constantes visitas al borde de la pista para preguntar a su entrenador cuál debía ser el paso siguiente. Quedó en último lugar de las ocho participantes. En las tres ediciones olímpicas siguientes ganó el oro en la competición individual femenina y añadió a su palmarés 10 títulos mundiales consecutivos.

Foto: 20th Century Fox Licensing Merchandising / Everett Collection / Cordon Press

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Creadora del patinaje moderno

El éxito de Henie fue más allá de lo deportivo: competía con trajes innovadores, puso de moda el uso de patines blancos y fue la primera en utilizar movimientos de danza en sus actuaciones. Después los Juegos de 1936, se mudó a California para iniciar una carrera en el mundo del cine, protagonizando 12 películas en los estudios 20th Century. La fotografía de arriba pertenece al musical Wintertime, de 1943.

Foto: Associated Press

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Presente y futuro

Sonja Henie posa en esta foto con Gillis Grafström, campeón olímpico imbatido: había logrado el oro en la prueba individual masculina de Amberes y en Chamonix retuvo su corona. Cuatro años más tarde, en Saint Moritz volvería a quedar en primer lugar, siendo el único patinador artístico masculino que ha logrado tres medallas de oro olímpicas individuales. Solo fue destronado en Lake Placide 1932.

Foto: CC

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Las piruetas del arquitecto

Además de por su espectacular palmarés, Grafström es recordado por inventar varias figuras, en particular el giro sentado volador y la pirueta Grafström, ejecutada con el borde externo posterior de la hoja de la cuchilla. Licenciado en arquitectura en 1918, ejerció esta profesión hasta su muerte en 1938, a los 44 años.

Foto: IOC

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Descensos vertiginosos

La prueba de bobsleigh se celebró en la pista de Pèlerins a inicios de febrero y, como el resto de competiciones, atrajo a grandes y ruidosas multitudes. para ver como los participantes se precipitaban por la pista con sus rudimentarias máquinas a velocidades vertiginosas. Finalmente, el equipo vencedor fue el suizo. Arriba, el equipo de cuatro de EE. UU. posa con su trineo.

Foto: Spaarnestad Photo / Bridgeman / ACI

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Deportes minoritarios

El deporte más minoritario del programa de 1924 fue el curling, un juego semejante a los bolos nacido en Escocia en el siglo XVI. Sólo acudieron tres equipos, en representación de Gran Bretaña (en la fotografía), Suecia y Francia. Los vencedores sin discusión fueron los británicos, que ganaron sus dos partidos por 46-4 y 38-7. Esta disciplina prácticamente desapareció del programa de los Juegos Olímpicos hasta que fue reintroducida en 1988.

Foto: Tairraz / Cordon Press

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Un deporte singular

El Skijöring, o esquí tirado, es una modalidad en la que el esquiador es arrastrado por un animal, normalmente un perro o un caballo. Esta curiosa modalidad fue deporte de demostración en Chamonix y cuatro años más tarde también en Saint Moritz. En ambas ocasiones, el animal de tiro era un caballo.

Foto: Tairraz / Cordon Press

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Tecnología punta

En los juegos de Chamonix se usó uno de los primeros vehículos todoterreno de la historia. Los Citroën-Kegresse K1 semi orugas, como el que aparece en la foto,sirvieron para trasladar atletas y miembros de la organización, para preparar las canchas y las pistas e incluso para arrastrar los bobsleighs a los puntos de partida y de meta.

Foto: IOC

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Un éxito rotundo

Concluidas las pruebas, el 5 de febrero se celebró la ceremonia de clausura, con la entrega de medallas y un discurso de Pierre de Coubertin, presidente del Comité Olímpico Internacional. Se consideró que el evento había sido un éxito, y por ello la Semana Internacional de Deportes de Invierno –así se había presentado la competición de Chamonix– fue declarada un año más tarde como los primeros Juegos Olímpicos de Invierno.

Este artículo pertenece al número 218 de la revista Historia National Geographic.

Curiosidades de la historia