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Por, sdfasd 30/06/2022

La elegante sastrería ‘oversize’ de Emily Ratajkowski y Kendall Jenner tiene una interesante historia de fondo

La sastrería vuelve a estar a la orden del día esta temporada, más ahora que muchos estamos volviendo a la oficina tras meses de teletrabajo. ¿Y a quiénes tenemos nosotras en el moodboard? Pues a Emily Ratajkowski y Kendall Jenner, que dominan como nadie el arte de llevar trajes oversize.

Y aunque sabemos que ambas son muy fans de la sastrería de The Row, en realidad es una marca emergente de vintage la que está detrás de los looks de traje con que nos han conquistado últimamente. Hablamos de Havre Studio, fundada por Madeleine Frandsen a principios de la pandemia y que se ha granjeado rápidamente una base fiel de adeptas incondicionales por sus trajes masculinos únicos, restaurados y adaptados luego para su clientela, principalmente femenina.

"La verdad es que todo sucedió por casualidad", cuenta Frandsen, cuyos diseños también han vestido a Elsa Hosk e Imaan Hammam. "Me mudé a Ciudad de México con mi novio a finales de 2019 y me pasé por unos cuantos tianguis (mercadillos al aire libre), donde venden ropa usada. Me puse a rebuscar aquí y allí porque siempre me han gustado los mercadillos y empecé a comprarle trajes a una costurera. Nos pusimos a practicar juntas el español un par de veces por semana y a experimentar con estos trajes viejos de hombre".

Al principio, Frandsen, que ahora vive entre Ciudad de México y su casa de Copenhague, reciclaba los trajes para uso propio. Pero cuando sus amigas empezaron a interesarse, esta estudiante de empresariales abrió una cuenta de Instagram y empezó a admitir pedidos por DM.

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La elegante sastrería ‘oversize’ de Emily Ratajkowski y Kendall Jenner tiene una interesante historia de fondo

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Cuando estalló la pandemia, Frandsen enseguida se preguntó como podía prestar su apoyo a las costureras con las que había entablado amistad: "En ese momento [trabajaba con] tres costureras, y perdieron todos sus ingresos de un día para otro", recuerda la diseñadora. "Así que intentamos ver si podíamos coser más trajes. Afortunadamente, ha habido demanda y hemos conseguido aumentar la producción y contratar a más gente".

A día de hoy, Havre Studio vende sus trajes reformados por medio de lanzamientos limitados (el último se agotó en 10 minutos) y su oferta incluye, más allá del dos piezas clásico, americanas cortas con minifaldas o chaquetas en contraste con el pantalón. "Intentamos experimentar un poco con las siluetas", comenta Frandsen. “Recuerdo que acorté un blazer porque pensé que quedaba muy bien que se viera la cintura, y luego [hicimos] una falda con la tela restante. Creo que coger algo tan clásicamente masculino y feminizarlo un poco tiene algo muy especial”.